Para el anterior Libro Rojo de las Aves de España (Blanco- Aguiar et al., 2004), no fue posible establecer una categoría de amenaza con claridad, debido a la falta de información global sobre la especie, por lo que tuvo que calificarse con la categoría de “Datos Insuficientes”. A pesar de esto, en la citada edición ya se indicaba que la perdiz roja podría estar sufriendo un declive de entre el 20-30 % en las últimas décadas y que podría estar justificada su inclusión con la categoría de “Casi Amenazada”.
A su vez, en la última evaluación del estado de conservación de la especie a nivel mundial (BirdLife International, 2020), se ha recatalogado la especie, pasando a estar en la Lista Roja Mundial de la UICN de “Preocupación Menor” a “Casi Amenazada”. A nivel global, se estima que la población mundial ha disminuido entre el 20 y el 29 % durante el periodo 2010-2020 (BirdLife International, 2020), debido a los efectos de la intensificación agrícola, la destrucción del hábitat, la sobreexplotación cinegética y los efectos de las sueltas masivas de ejemplares de granja, que en muchos casos resultaron ser individuos híbridos de Alectoris chukar x A. rufa (Blanco-Aguiar et al., 2008; Barbanera et al., 2010). Su área de distribución original también ha disminuido considerablemente (Mcgowan et al., 2020) a nivel mundial.
Actualmente, los datos aportados por el programa Sacre, tras más de 20 años de trabajo, han podido resolver el problema de la falta de datos disponibles que facilitaran la información necesaria para establecer la evolución de la especie. Analizando el conjunto de la población reproductora de la España peninsular como una unidad regional única, y teniendo en cuenta la drástica reducción del tamaño de la población, estimada en más del 44 % en 10 años -con base en un índice de abundancia-, la ligera reducción de su área de ocupación, que en la actualidad los niveles de explotación cinegética son muy elevados, y que sufre una notable erosión genética y procesos de hibridación a consecuencia de las sueltas de ejemplares de granja-, la especie cumple los criterios UICN como para ser catalogada como “Vulnerable”.
La especie cumple los criterios UICN como para ser catalogada como “Vulnerable”.
La tendencia actual y de las últimas décadas para la perdiz roja es de declive y nada hace pensar que pueda cambiar, ya que no se están adoptando las medidas de conservación adecuadas para revertir esta situación y no se conocen con exactitud todas las causas de su declive. Uno de los factores que está contribuyendo a ese descenso, como es la excesiva presión cinegética, sí que está más o menos cuantificado y continúa afectando de manera muy negativa, con la muerte cada año de al menos 2.950.500 perdices (Mapa, 2020).
Amenazas
- Pérdida de hábitats y gestión agraria.
- Pesticidas en semillas de uso agrícola.
- Actividades cinegéticas.
- Hibridación y contaminación genética.
- Cambio climático.
- Inacción de las Administraciones públicas.
Actuaciones de conservación propuestas
- Catalogación de la especie a escala estatal, ya que actualmente está considerada como especie cinegética. Con esta medida se desencadenarían los mecanismos establecidos en las leyes de protección de la biodiversidad, obligando a la elaboración de planes autonómicos de recuperación, a la aprobación de una estrategia estatal para su conservación y a la liberación de fondos económicos para su ejecución.
- Elaboración y aprobación de los preceptivos planes de conservación en las CCAA con presencia de la especie si se aprueba su catalogación.
- Desarrollo de políticas agrarias compatibles con la conservación de la biodiversidad, con la puesta en marcha de medidas específicas ligadas a los usos agrícolas -como la conservación y el mantenimiento de barbechos, linderos o setos en las tierras agrarias- y el desarrollo de medidas que permitan la conservación de barbechos gestionados para fomentar la biodiversidad en al menos un 10 % de la superficie de cultivo. El mantenimiento de los márgenes herbáceos, linderos y setos también es altamente recomendable.
- Prohibición del uso de plaguicidas -herbicidas y fungicidas- en las áreas importantes para la especie y restricción generalizada del uso de este tipo de pesticidas, así como la prohibición del uso de “semillas blindadas”.
- Declarar una moratoria en la caza de la especie de manera urgente, hasta que se proceda a la protección de la perdiz roja a nivel estatal y se incluya como especie protegida dentro de Catálogo Español de Especies Amenazadas.
- Prohibición urgente de las sueltas de perdices rojas de granja y que en caso de autorizarse se establezcan los mecanismos que certifiquen su pureza genética, para evitar que se produzca una pérdida de diversidad genética sobre las poblaciones autóctonas, con todos los riesgos que ello entraña, velando por su estricto cumplimiento. Prohibición de la suelta de otras especies de perdiz.
- Seguimiento de la evolución de la población y estudio de las causas del declive. Desarrollar estudios que permitan conocer su evolución a nivel regional y estatal, así como identificar cuáles son las causas más graves de mortalidad y de su actual declive, tanto en España como en otros territorios limítrofes.
- Designación de nuevas ZEPA o ampliación de las existentes para que alberguen las poblaciones que resultan ser un reducto de pureza genética de la especie en la Península. Para ello es necesario evaluar la posibilidad de declarar espacios protegidos cuyo objetivo de conservación sean las poblaciones de perdiz roja puras o establecer medidas en espacios ya existentes para garantizar su recuperación.